Durante los primeros meses de vida los bebés nos necesitan al 100%, ya que son puras demandas y necesidades, y como madres/padres, estamos completamente inmersos en atender cada una de ellas. Sin embargo, es súper natural que llegue el momento de permitirles desarrollar cierta independencia para empezar a dejarlos dormir solos. Por eso, vamos a hablar de cómo hacer que esa transición sea suave y respetuosa. 

Reconocer la necesidad de transición

A medida que van pasando los meses, podemos ir retirando de a poco nuestra intervención en su sueño, dejar de “hacer todo por ellos”. Para eso es necesario comenzar a observarlos más. Darles la oportunidad, como me gusta decirle. Ahí es cuando podemos comenzar a retirar gradualmente nuestra intervención en su sueño, para permitirles aprender a conciliar el sueño por sí mismos.

El desafío de la práctica

¡No es un proceso fácil! Date tiempo a decidir si es lo que querés y empezalo cuando creas que es el momento de tu bebé y tuyo. Sí, va a haber momentos de frustración y dudas, pero es fundamental no rendirse si querés lograr esa autonomía al dormir. Los resultados llegan, ¡paciencia!

Recordá siempre que cada familia es única, como cada bebé. No hay un cronograma establecido ni tampoco hay una competencia con otras familias. Respetar tus ritmos e instintos es súper importante.

Algunos consejos para la transición a dormir solos

  • Reconocer el tiempo de dormir, es importante cuando inicies la práctica que lo acuestes en los momentos en los que tu bebé está más receptivo a dormir. Asegurate de hacerlo en esa ventana de tiempo ideal. 
  • Desarrollar una rutina acorde para ir a dormir e implementarla todos los días es necesario para ayudarlo a dormirse.
  • No lo sobreestimules, pero tampoco lo lleves a dormir muy agotado, esto puede dificultar el sueño.
  • Cuidá los detalles del espacio donde ofrezcas el descanso, asegurate de que el lugar sea cómodo, seguro y apropiado para dormir.

Y no te olvides de la clave: ¡paciencia! Es uno de los consejos más importantes. No van a aprender de la noche a la mañana a dormir solos. Necesita tiempo, práctica y, sobre todo, seguridad de que nadie lo apura. Con amor y paciencia lo vas a conseguir, no te des por vencida/o. Si tenés dudas del proceso o sentís que necesitás guía, estamos para ayudarte.

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