Las siestas son una parte fundamental del desarrollo de los bebés, ya que contribuye muchísimo a su bienestar y crecimiento. Acá te contamos los principales problemas por los que tu bebé no duerme y cuáles son los secretos para lograr una buena siesta. 

Principales problemas en la siesta

Cero rutina: todo el día de acá para allá, siestas en un lugar, en otro, un día duerme siestas, otro día no duerme. Los bebés necesitan cierto orden en su sueño, y no hablamos de imponer estructuras rígidas, sino de generarles rutinas diarias de descanso, acordes a la necesidad de cada uno.

No esperes a que esté exhausto: Esto es algo que pasa mucho y es todo lo contrario, esto solo conlleva una mayor dificultad para dormirlo y, muchas veces, a que haga una siesta más corta. Así que evitá perderte la “ventana de oportunidad” para dormirlo/a, eso va a hacer el proceso más fácil. 

Ambiente de sueño: claro que cada bebé es único/a, pero, en general, a la mayoría le cuesta más relajarse y quedarse dormidos/as en ambientes que son muy estimulantes o no conducen al descanso.

El bebé “no quiere dormir”: ¿está aprendiendo a rolar, gatear? ¿A pararse? ¿Quiere caminar? Ya hemos hablado varias veces, sobre todo en mi Instagram, que los hitos relacionados al desarrollo motor pueden tener impacto en el sueño; pero hay que tener en cuenta que esto, en general, dura solo unos días. Mientras tanto, hay que permitir mucho movimiento libre, que tu bebé practique su nuevo hito en un entorno cómodo y seguro, en los momentos en los que está despierto/a.

Sus necesidades cambiaron: quizás ahora no necesita 3 siestas y con 2 estaría bien, ya que tolera más tiempo despierto. Otra posibilidad es que ahora dormir demasiada siesta a la mañana hace que no quiera dormir por la tarde… vas a tener que evaluar y ajustar según lo que necesite tu bebé.

Molestias físicas no diagnosticadas: esto también puede ser un problema para dormir la siesta, ya que molestias como el reflujo, alergias, dentición, etc., generalmente afectan el descanso y deben ser diagnosticadas por tu pediatra.

Cada problema puede variar según la edad y etapa evolutiva del bebé, por ejemplo, los bebés menores a 3 meses son más “portables” y tienden a poder dormir en cualquier lado.

Secretos para una buena siesta

En realidad, lamento comunicarte que… ¡no hay fórmula mágica!, pero para lograr buenas siestas una de las cosas a entender es esta:

Como mencioné antes, tu bebé necesita estar cansado/a para lograr dormirse, pero no agotarse. Además, tiene que acumular presión de sueño suficiente para poder dormirse.

¿Qué significa la presión de sueño?

Es la necesidad imperiosa de dormir a medida que crece el período de vigilia. En otras palabras: es esa sensación que le pide al cuerpo “necesito dormir ya”, por haber estado un determinado tiempo despierto. 

¿Cuánto es ese tiempo? Eso va a depender de la edad. Cuanto más pequeños, menos tiempo y, a medida que van creciendo, esa capacidad de estar despiertos aumenta. A eso se le llama “ventanas de sueño”. 

¿Qué son las ventanas de sueño?

Este concepto describe cuánto tiempo tu bebé está despierto entre períodos de sueño. Algo importante que tenés que saber: no te preocupes por encontrar el tiempo exacto ni tampoco te obsesiones:

-Hay tiempos referenciales, pero siempre recordá que cada bebé es único. 

-Incluso la ventana de sueño de tu bebé varía durante el día y puede ser más corta si la siesta anterior fue suficiente. 

-Si tu bebé pasa menos tiempo del que debería pasar despierto/a y su presión no es suficiente, es probable que su siesta sea más corta. 

-Si tu bebé está despierto/a mucho más tiempo del que puede tolerar, su sobreagotamiento no le facilitará dormirse y es probable que tampoco haga una buena siesta.

Estos son los tiempos de referencia:

  • 0-8 semanas: 45-60 min
  • 2-3 meses: 60-90 min
  • 3-4 meses: 90-120 min
  • 5-6 meses: 1.5-2.5 hs
  • 7-10 meses: 2.5-3.5 hs
  • 11-14 meses: 3-4 hs
  • 14-24 meses: 4-6 hs

Ese tiempo empieza cuando tu bebé se despierta y termina cuando vuelve a quedarse dormido/a.

Recordá que hay que utilizar las referencias de tiempo como guía, pero cada bebé es único/a. Ajustá las siestas según sus necesidades individuales, lo que contribuye así a un sueño saludable y reparador. Si tenés cualquier duda o consulta sobre el sueño de tu bebé, escribinos acá y te ayudamos.

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