Sabemos que las vacaciones con nuestros/as hijos/as son hermosas, pero también pueden ser muy, muy agotadoras. Hasta suele pasar que en este tiempo de descanso, se empieza a valorar la importancia de la estructura y la rutina. 

Preparate porque muchos niños/as suelen dormir diferente los primeros días en un lugar nuevo, lo típico es que se despiertan más temprano…pero en general son unos días y se adaptan. 

Consejos para mantener las rutinas y disfrutar a la vez:

  1. No abandones la rutina: hacé lo posible por mantener los horarios de sueño de tu bebé. Sus siestas son sagradas estés donde estés (si querés más info sobre siestas, leé este artículo). No dejes de ofrecérselas, aunque eso implique que duerman en un ambiente que no es el ideal. 
  2. Tu rutina no es la rutina de otros: cuando toca convivir con otras familias o familares en vacaciones y sus hábitos, rutinas son diferentes a los nuestros, pueden aparecer problemas. No existe la receta para que eso no ocurra, pero te recomendamos no dar lugar a críticas ajenas y aceptar que las otras rutinas pueden ser diferentes a las tuyas, y eso también está bien. El punto es encontrar un equilibrio, poder ser flexibles y seguir sintiéndose cómodos. En esto se juegan puntos como horarios de ir a dormir, uso de aparatos electrónicos en la noche o en la mesa, etc. Si podés hacer acuerdos con anticipación, ¡mucho mejor!, y explicarle a tu hijo/a (si tiene la edad para entender) que cada familia tiene sus propias reglas.
  3. Empacá todo lo necesario: todo lo que necesites para un mejor descanso de tu bebé. Ejemplo: las sábanas usadas de su cuna, sus chupetes, ruido blanco para enmascarar ruidos, practicuna si no tenés en destino, su objeto de apego si lo usa. Respecto a este último, NO TE LO OLVIDES en la playa, aeropuerto, terminal, restaurante… puede convertirse en un gran problema que atenta contra tus vacaciones.
  4. Cochecito (aunque ya no use): te sugiero llevar cochecito aunque tu niño/a ya no use. Puede salvarte ante la posibilidad de cansancio en una caminata e incluso podés ofrecerle dormir siesta estés donde estés.
  5. Compensar sueño perdido cuando lo necesite: si fuiste “demasiado flexible” con la rutina por unos días y estás notando cierta irritabilidad en tu bebé debido a la falta de descanso, te sugiero ofrecerle ese día siestas más tranquilas e irse a dormir más temprano por la noche. 
  6. Chequear seguridad del lugar donde dormirá: fijate que la cuna siempre esté vacía y en buenas condiciones. Si tu bebé va a dormir en un espacio separado del tuyo y ya tiene movilidad propia, vas a tener que revisar enchufes, muebles que podrían representar un peligro, escaleras cercanas, cordones de cortinas a mano.
  7. Mantené la rutina nocturna: siempre debe estar presente, estés donde estés. Esto dará seguridad y predictibilidad a tu bebé.
  8. Si van a salir de noche: podés agregarle una siesta extra para que esté despierto durante la cena y duerma al volver, aunque sea más tarde de su hora normal. Otra opción es hacer su rutina normal nocturna, pero una vez dormidos, trasladarlos al cochecito, podés usar ruido blanco (y quizás cubrir con alguna mantita para bloquear luz). Preparate para la posibilidad de que se despierte, sin frustraciones.

El consejo más importante

No dejes que tu preocupación por el sueño de tu bebé arruine tus vacaciones. Una cosa es ocuparse de su descanso y otra es preocuparse hasta llegar al punto de no disfrutar del viaje. Relajá, ¡vas a hacer lo que puedas!

En conclusión, en vacaciones podemos ser más flexibles con la rutina, pero no te olvides que los niños/as no son adultos, tienen otras necesidades. Si ellos están descansados, estarán de mejor humor y nosotros también

No caigas en la trampa de pensar que tu bebé tiene la misma tolerancia que vos a la privación de sueño. En el blog tenemos varios artículos que hablan sobre el sueño y en mi perfil de Instagram también, informate y, si necesitás ayuda, podés escribirnos, estamos acá para vos cuando quieras.

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