Las primeras semanas de vida (entre 6 y 8) de tu bebé son un período de adaptación tanto para él/ella como para las madres y padres. El sueño en esta etapa es desorganizado, con un promedio de 16-18 horas de sueño dentro de las 24 horas. Acá te contamos algunas de las realidades que necesitás saber: 

Realidades del sueño en las primeras semanas

  1. Sueño desorganizado

Su sueño se caracteriza por varias siestas cortas a lo largo del día y la noche. Esto es lo normal, ya que el bebé suele estar adormilado las primeras semanas y tienden a dormir muchísimo a lo largo del día. Esto es por la melatonina que tienen en sangre, que le pasa la mamá. Esto se va disipando dentro de esas semanas.

  1. Ventanas de sueño cortas

Ventanas de sueño se le llama al tiempo que el bebé está despierto entre períodos de sueño. En las primeras semanas son cortas, entre 45 minutos a 1 hora. Es necesario entender estos tiempos y respetarlos para promover el descanso del bebé.

  1. Confusión día-noche

El ritmo circadiano de los recién nacidos no está completamente desarrollado aún, por eso es común que tengan confusión con el día y la noche. ¡Ojo! Es un mito lo de mantenerlo despierto durante el día para que duerma a la noche, eso solo le va provocar irritabilidad y deuda de sueño. 

  1. Hora de dormir recomendada

Sugerimos que el horario para dormirlo/a sea entre las 10 y las 11 de la noche. Esto es mucho más tarde de lo que los/as vamos a dormir más adelante, pero lo recomendamos para emparejar las horas de sueño del bebé con las de la mamá. Si se hace así, se van a sincronizar los momentos de descanso y facilita el proceso de adaptación (de ambos/as). Obvio, se va a despertar durante la noche, pero, de esta manera, va a hacer tirones más largos y vos también. Recordá que vivir cansados/as no tiene que ser lo normal.

Estas primeras semanas representan un desafío, pero al entender estas cuestiones, vas a estar mucho más preparada/o para superarlo y darle el mejor descanso posible a tu bebé, ademas de disfrutar este momento único. ¡Acordate que siempre estamos del otro lado si necesitás ayuda!

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